Respuesta corta: el cincado, también llamado zincado, es un tratamiento electrolítico que deposita una capa fina de zinc sobre piezas de acero para protegerlas de la corrosión. Ambos términos son correctos y se refieren al mismo proceso, que se aplica habitualmente en baño ácido o alcalino y se completa con un pasivado y, si se necesita, un sellado.
Si has buscado «cincado o zincado» y no sabes cuál es la forma correcta, la respuesta es sencilla: las dos. En este artículo te explicamos qué es el cincado de metales, cómo es el proceso de zincado electrolítico y en qué se diferencian el cincado ácido y el cincado alcalino, para que puedas elegir el más adecuado para tus piezas.
El nombre viene del metal que se deposita, el zinc, que en español también puede escribirse «cinc». De ahí que se hable indistintamente de cincado y de zincado, y de piezas cincadas o zincadas. No hay diferencia técnica entre ambos términos: describen el mismo recubrimiento.
El cincado electrolítico, o zincado electrolítico, consiste en depositar zinc sobre una pieza metálica, normalmente de acero, mediante corriente eléctrica. La pieza actúa como cátodo dentro de un baño con sales de zinc y, al pasar la corriente, el zinc se reduce y forma una capa metálica uniforme y adherente. Es una aplicación directa de la electrodeposición de metales.
La función principal del cincado es proteger el acero frente a la corrosión. El zinc es más activo que el hierro, por lo que actúa como protección de sacrificio: se corroe él primero y protege el acero incluso si la capa sufre pequeños daños. Por eso el acero cincado es tan habitual en tornillería, fijaciones, soportes, chapas y piezas estampadas o mecanizadas para automoción, maquinaria y construcción.
Cuando el zinc se corroe aparecen productos blancos; cuando la corrosión alcanza el acero, aparece el óxido rojo. Te lo explicamos en detalle en corrosión blanca y corrosión roja en piezas zincadas.
Orientativamente, el cincado electrolítico se especifica habitualmente entre 5 y 12 micras, aunque hay especificaciones con espesores mayores. El espesor no es igual en toda la pieza: es mayor en aristas y menor en zonas interiores o roscas, algo que hay que tener en cuenta en elementos roscados y tolerancias ajustadas.
Los dos tipos de zincado electrolítico más extendidos son el ácido y el alcalino sin cianuro. Ninguno es mejor en términos absolutos: cada uno tiene ventajas según la geometría, el material y los requisitos de la pieza.
El cincado ácido trabaja con baños a base de cloruros. Sus características habituales son:
El cincado alcalino sin cianuro trabaja con baños de zincato en medio alcalino. Sus características habituales son:
Las dos formas son correctas, porque en español el metal puede escribirse «cinc» o «zinc». Cincado y zincado nombran exactamente el mismo proceso de recubrimiento con zinc.
Es la deposición de una capa de zinc sobre una pieza metálica mediante corriente eléctrica, dentro de un baño con sales de zinc. Después se aplica un pasivado y, si se especifica, un sellado para mejorar la resistencia a la corrosión.
El ácido tiene mayor eficiencia y velocidad de deposición, da un acabado brillante y funciona bien sobre fundición, pero reparte peor el espesor en piezas complejas. El alcalino reparte el espesor de forma más uniforme y se comporta bien con los pasivados, aunque deposita más despacio.
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