El aluminio reina allí donde la ligereza y la conductividad marcan la diferencia: avioneta o satélite, disipador o conector de alta velocidad. Sin embargo, la película natural de óxido de aluminio—apenas unas decenas de ángstroms—no siempre basta para resistir la niebla salina, los fluidos hidráulicos o las atmósferas industriales de un taller de galvanizado. El cromatizado, también llamado pasivado o chem-film, resuelve ese problema formando sobre la superficie una capa ultrafina rica en cromo trivalente (Cr³⁺) que refuerza la protección sin alterar la masa ni la conductividad de la pieza.
Nota informativa: Este contenido es divulgativo. La mención de una tecnología no implica que forme parte de las líneas actuales de Autocromes. La disponibilidad y la idoneidad deben confirmarse para cada pieza y proyecto.
En aeronáutica, electrónica y otros sectores técnicos, el cromatizado o la pasivación del aluminio se seleccionan según la aleación, la conductividad requerida, la pintura posterior y la normativa aplicable.
Una duda habitual es si conviene anodizar o cromatizar el aluminio. Ambos procesos convierten la superficie, pero el resultado y las prestaciones son muy diferentes.
El cromatizado genera una película hidróxido-cromo-aluminio de entre 0,1 y 0,5 µm. El espesor es tan reducido que la pieza apenas gana peso; además, la capa sigue siendo conductora, por lo que la señal de masa o el apantallamiento EMI no se interrumpen. Eso explica su uso masivo en cajas de aviónica, bastidores de satélite, disipadores de ordenadores y conectores multipin. Si una zona se raya, los iones de cromo trivalente migran localmente y “sellan” el corte: un efecto autorreparable muy apreciado en aeronáutica.
El anodizado ácido sulfúrico, por el contrario, forma un film de 5 a 25 µm, duro y dieléctrico. Es perfecto para exteriores decorativos, manetas o mobiliario, pero introduce dos inconvenientes para algunos componentes de precisión: por un lado, añade masa (poca, pero medible en diseños ligeros); por otro, interrumpe la conductividad superficial. Siempre que la pieza necesite continuidad eléctrica, el anodizado debe mecanizarse de nuevo en los puntos de conexión o elegir cromatizado.
Dicho de otro modo: si el requisito principal es conductividad, peso mínimo o facilidad de reparación in situ, el cromatizado gana. Si se busca una película dura, gruesa y aislante que tolere tintes decorativos, el anodizado sigue siendo la primera elección.
La capa de conversión suele ser muy fina y puede conservar las tolerancias de la pieza. La resistencia a la corrosión y el aspecto deben comprobarse con el ensayo y el criterio definidos por la especificación.
Para que la pasivación funcione, la química debe mantenerse dentro de un rango muy estrecho. Por eso una planta especializada:
Las probetas testigo pueden utilizarse para controlar la corrosión y la adherencia. La frecuencia, la duración del ensayo y el criterio de bloqueo deben formar parte del plan de control.
¿Se puede reparar una pieza rayada en campo?
Sí. Existen soluciones de cromatizado en lápiz o líquido que se aplican con pincel. No igualan el acabado de planta, pero devuelven la protección en segundos.
¿Influye la aleación?
Las series 2xxx y 7xxx, ricas en cobre o zinc, son más reactivas. Algunos procesos industriales emplean decapado nítrico sin fluoruros para evitar picaduras y ajusta el pH del baño para cada aleación.
¿Qué temperatura soporta la película?
Hasta 120 °C de forma continua sin perder protección. Si la pieza se pinta encima, la resistencia térmica vendrá determinada por la pintura.
En algunos sistemas industriales, la conversión química se combina con imprimaciones o capas posteriores. La compatibilidad entre capas debe validarse mediante controles de adherencia y corrosión.
El cromatizado o la pasivación trivalente pueden aportar protección con una película muy fina y compatibilidad con pinturas posteriores. La elección debe considerar la aleación, la conductividad, la corrosión y la normativa del sector.
Autocromes trabaja actualmente con cincado electrolítico ácido y alcalino, cromo duro, Autoforesis Aquence® y pintura en polvo para piezas metálicas. Para cualquier proyecto —también cuando se estudia una tecnología distinta— conviene revisar el material, la geometría, el volumen, la especificación y las condiciones de servicio. Contacta con Autocromes para valorar los requisitos y la viabilidad industrial.