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Consiste en un recubrimiento metálico de zinc que se aplica por vía electrolítica, el zinc es el componente más utilizado para el recubrimiento de piezas de acero tanto por su capacidad anticorrosiva como por su versatilidad y precio. Se obtiene una capa con un reparto excelente y homogéneo.
Este recubrimiento se suele aplicar acompañado de una etapa de pasivación y/o sellado de capa.
Estos se aplican para conferirle al material una mayor protección anticorrosiva además de determinar el aspecto final de la pieza ya que puede variar en función de la protección y propiedades que queramos obtener.
  Para determinadas aplicaciones, en ocasiones se desarrollan procesos dúplex, que consisten en mejorar las propiedades de la pieza aplicando sobre el propio recubrimiento metálico otro tipo de tratamiento, p.e. una pintura, de esta forma logramos proteger el propio recubrimiento reduciendo al máximo la exposición a la corrosión originada por la intemperie y otros agentes degradantes.
Este recubrimiento suele utilizarse sobre todo para la protección de piezas que estarán a la intemperie, sometidas a climas salinos o cambios de temperatura importantes.
Como observación, hemos de decir que si el ambiente de exposición es muy salino (cercano a la costa, playas etc...) se recomienda utilizar un recubrimiento de Galvanizado en Caliente y una pintura exterior.
Proceso Típico
Aumentamos la eficacia del desengrase aplicando corriente en anódico y/o catódico que mejora la limpieza superficial.
Elimina los restos de álcalis y suciedad del proceso de desengrase utilizando varias etapas de lavado en contracorriente, mejorando así la eficacia del lavado y disminuyendo el consumo de agua.
Eliminación de las capas superficiales de óxido por vía química con ácidos diluidos (p.e. HCl).
Eliminación de restos del decapado ácido evitando que lleguen a la siguiente etapa del proceso.
Aumentamos la eficacia del desengrase aplicando corriente en anódico y/o catódico que mejora la limpieza superficial.
Elimina los restos de álcalis y suciedad del proceso de desengrase utilizando varias etapas de lavado en contracorriente, mejorando así la eficacia del lavado y disminuyendo el consumo de agua.
Deposición por vía electrolítica una capa de Zinc.
Eliminación de restos del propio baño de Zinc evitando que lleguen a la siguiente etapa del proceso.
Capa de conversión crómica exenta de cromo hexavalente que puede ser utilizada como acabado final y que proporciona una capa-barrera al Zinc retardando el fenómeno de la corrosión.
Eliminamos restos de pasivado.
Lavado con agua de alta calidad para evitar posibles contaminaciones de la etapa de sellado.
Capa orgánica o inorgánica que aumenta de manera notable la resistencia a la corrosión.
Someteremos la pieza/s a una temperatura apropiada en el horno para conseguir un secado correcto y homogéneo.
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