La Autoforesis es una técnica que consiste en aplicar una capa de pintura anticorrosiva por inmersión, sobre una superficie metálica por medio de una reacción química, esta reacción sólo se produce con el hierro, es decir, podemos tratar piezas compuestas por otros materiales y estos no se verán afectados por la capa pintura.
Hay muchas similitudes tanto con la deposición química de metales como con las técnicas convencionales de pintado.
Esta técnica de recubrimiento proporciona unas características únicas, que nos permiten el recubrimiento de componentes que con otros sistemas no se podrían pintar, por ejemplo, conjuntos ya montados de caucho-metal y otros componentes combinados con cromo duro, plásticos u otros metáles como el acero inoxidable, sin que ninguno de sus componentes resulten afectados excepto el hierro.


Otros aspectos destacables de este tipo de recubrimiento son:
- No necesita el paso de corriente para lograr su deposición.
- La temperatura de curado de esta pintura es muy baja, tan solo entre 100º y 110º C.
- La dureza de su capa es excelente.
- Admite un doblado de 180º sin que la superficie pintada salte.
Estas características son importantes cuando hablamos de piezas o partes de un conjunto que estará expuesto al gravillonado, como en el caso de los componentes de suspensión y otras partes del chasis en el caso de los automóviles, motocicletas, etc.
Proceso Típico
Se utiliza para eliminar restos de aceites y
suciedad provenientes del proceso de fabricación de la pieza
(mecanizado, estampación, etc.). Elimina los restos de álcalis y
suciedad del proceso de desengrase utilizando varias etapas de lavado
en contracorriente, mejorando así la eficacia del lavado y disminuyendo
el consumo de agua. Eliminación de las
capas superficiales de óxido y aceites por vía química, con ácidos diluidos y la utilización de Ultrasonidos. Eliminación de restos del
decapado ácido evitando que lleguen a la siguiente etapa del proceso.
Lavado de alta calidad para proporcionar una superficie óptima
para la etapa de pintura. Deposición de una capa uniforme de pintura por medio de una reacción química entre el acero y el polímero en suspensión.
Eliminamos restos de polímero que no han reaccionado con el metal. En esta etapa dotamos a la capa de pintura de una mayor resistencia a la corrosión. Someteremos la pieza/s a una
temperatura apropiada en el horno para conseguir un secado correcto y
homogéneo.
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